En las bodegas vinícolas, el agua forma parte del ciclo de producción: el lavado de cubas y tinas, la desinfección de líneas y filtros, la limpieza de barricas y suelos, además de los derrames accidentales de mosto y vino, pueden provocar peligrosos encharcamientos en los suelos.
Sin un sistema de drenaje adecuado, las superficies se volverán resbaladizas, se producirá proliferación microbiana y los suelos acabarán deteriorándose, con repercusiones directas en la calidad, la seguridad y la continuidad de la producción.
Problemas habituales y requisitos de los sistemas de drenaje para entornos de producción alimentaria
El drenaje debe evacuar rápidamente volúmenes variables de líquido (lavados intensivos al final de cada turno, picos de embotellado) y resistir a los agentes químicos típicos de la bodega: ácidos orgánicos (tartárico, láctico), sulfitos, detergentes alcalinos/enzimáticos y desinfectantes.
Por lo tanto, se necesitan materiales no porosos, resistentes a la corrosión y fáciles de desinfectar.
Igualmente, los detalles constructivos son importantes: pendientes constantes, correcta integración con la impermeabilización, juntas elásticas que absorban las dilataciones y una inspección sencilla son características fundamentales de un sistema de drenaje utilizado en entornos vinícolas.
Las zonas de la bodega donde el drenaje es fundamental
En las salas de estrujado/prensado y fermentación es necesario conducir rápidamente los líquidos y residuos hacia sumideros accesibles; en las zonas de barricas de roble se da prioridad a las canaletas de perfil discreto para reducir obstáculos y facilitar el paso.
En el embotellado y el lavado de cisternas, la prioridad es la higiene: cubiertas de acero inoxidable antideslizantes, cestas filtrantes para sólidos y sifones antiolor.
En las zonas de crianza y cata, un drenaje «invisible» con ranuras preserva la continuidad estética de los suelos de resina, gres o hormigón pulido, sin comprometer su funcionalidad.
Por qué elegir las canaletas Malagrida
Los sistemas Malagrida combinan un cuerpo de PP (ligero, resistente a los detergentes y a los ácidos orgánicos, no poroso y fácil de desinfectar) con cubiertas de acero inoxidable ranuradas, adecuadas para entornos con estrictas exigencias higiénicas.
Las canaletas de las líneas Canalina Infinity y Technochannel son totalmente enlosables, una característica que los hace adecuados también para entornos de cara al público, como salas de cata y tiendas de vinos.
En las bodegas, un sistema de drenaje profesional es un elemento estratégico para garantizar la higiene y la eficiencia de los procesos.
Las canaletas Malagrida ofrecen una evacuación rápida, resistencia química, facilidad de desinfección e integración constructiva con suelos e impermeabilizaciones, lo que garantiza un rendimiento constante desde las zonas de producción hasta los espacios de recepción.
Para una evaluación técnica o un diseño específico, nuestro equipo está a su disposición para ayudarle desde la fase de diseño hasta la instalación.
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