Cuando se diseña una superficie exterior, la correcta gestión del agua no depende únicamente de la elección de la canaleta o de la pendiente del pavimento. Uno de los puntos más delicados es la conexión entre las juntas de dilatación, el drenaje lineal y la impermeabilización.
Si estos elementos no se coordinan correctamente, los movimientos del pavimento pueden provocar la apertura de las juntas, deteriorar los sellados y crear puntos en los que el agua se acumula o se filtra. Con el paso del tiempo, estos problemas pueden comprometer los revestimientos, las soleras y las capas inferiores.
Por qué las juntas y el drenaje deben diseñarse conjuntamente
Las superficies exteriores están sometidas a variaciones de temperatura y humedad que provocan movimientos en el sistema de pavimentación. Las juntas absorben estos movimientos y reducen el riesgo de fisuras, desprendimientos y deterioro de los acabados.
El problema surge cuando la canaleta no se coordina con el diseño de las juntas, las cotas del pavimento y el sistema de impermeabilización. El borde del canal puede convertirse así en un punto de discontinuidad, con juntas que se abren y sellados que pierden adherencia.
Las indicaciones de instalación de Malagrida recomiendan prever una junta de dilatación adecuada entre el canal y el pavimento. En la rejilla alicatable de acero inoxidable también se recomienda realizar un sellado con silicona entre la baldosa y el acero, para acompañar los movimientos normales de los materiales.
Cómo evitar los errores más comunes durante la instalación
Uno de los errores más frecuentes consiste en considerar la canaleta como un elemento añadido. El sistema debe considerarse, en cambio, una parte integrante del sistema de pavimentación.
Antes de la instalación deben definirse la cota del pavimento acabado, las pendientes, la conexión a la red de desagüe, la posición de las juntas y la continuidad de la impermeabilización. En los sistemas Malagrida, el pavimento acabado debe quedar al menos 1 mm por encima de los marcos de acero inoxidable del canal y de la rejilla.
También la conexión con la impermeabilización debe ser continua. La aleta perimetral con tela de fieltro y la cinta de unión permiten conectar la canaleta con la barrera impermeable, limitando el riesgo de filtraciones en los puntos de conexión.
La ventaja de una canaleta lineal bien integrada
Una canaleta lineal correctamente diseñada recoge el agua a lo largo de líneas continuas y se integra en la estratigrafía sin interrumpir el diseño del pavimento. Las soluciones de reducido espesor facilitan la coordinación con las cotas y los detalles de ejecución, especialmente en los proyectos de rehabilitación.
Desde el punto de vista estético, la rejilla alicatable permite mantener la continuidad del revestimiento y reducir el impacto visual del sistema de recogida.
Un detalle que influye en la durabilidad de la intervención
Las juntas de dilatación, el drenaje lineal y la impermeabilización deben diseñarse como un único detalle constructivo. Coordinarlos permite proteger los acabados, limitar las filtraciones y reducir las intervenciones de mantenimiento a lo largo del tiempo.
Para evaluar la canaleta más adecuada y definir correctamente los detalles de instalación, el equipo de Malagrida Group está a vuestra completa disposición.
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